miércoles, 15 de febrero de 2012

Porcentajes y porcentajes

Los empleadores de las escuelas privadas no tienen que estar ajenos a la evolución del salario de maestros y profesores cordobeses. Claudio Gelati. 


Un educador, jefe de hogar, con dos hijos a cargo, debe afrontar una canasta básica cuyo monto es superior al sueldo que percibe, según un relevamiento realizado oportunamente por la seccional Córdoba del Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop).


En el caso de los maestros privados, cuyo salario es el piso de sus pares estatales, la cifra es insuficiente para enfrentar los costos de una canasta alimentaria o docente, o la presión fiscal a la que acude habitualmente el Estado para enjugar sus déficits.


Ciertamente, no hay equivalencia entre los ingresos y los egresos de los maestros, cuya brecha se ensancha en forma peligrosa cada día más.


Y como la mejor manera de entender una situación es plantearla con datos y fundamentos, lo que sucede con los docentes en Córdoba merece un análisis especial.


Cifra unilateral. Mientras desde Sadop y las otras entidades gremiales expresamos la necesidad de sentarnos a una mesa de discusión que establezca un aumento anual que contemple el costo de vida como referencia, entre otras variables de la economía diaria, desde el Gobierno provincial ya anticiparon en forma unilateral una cifra y una metodología por lo menos discutibles.


La administración provincial informó que este año aplicaría un incremento de haberes del cinco por ciento cada tres meses, lo que supondría un global anual estimado del 20 por ciento.
Si observamos que los impuestos municipales, por ejemplo, sufrieron subas superiores al 40 por ciento y que la totalidad de los servicios (luz, agua, gas) también llegaron con aumentos que, en algunos casos, alcanzan el ciento por ciento, es evidente que un incremento salarial trimestral del cinco por ciento aparece como insuficiente, a la vez que constituye una no valoración de la importancia de la educación y de los educadores.


Más datos: en el marco de la canasta docente, los materiales didácticos y útiles escolares aumentaron más del 40 por ciento respecto de los precios del año pasado, y la indumentaria (conjuntos, uniformes, calzados, delantales) superó el 30 por ciento.


No sólo promesas. Ante la contundencia inequívoca de los números, muy sencillo es advertir que si el promedio de gastos generales que un docente debe afrontar en su vida cotidiana supera el 30 por ciento, cómo hace para afrontarlos si la propuesta de incremento salarial se fija en el cinco por ciento.


Los porcentajes en cuestión pueden ser muchos o insuficientes, de acuerdo con la vara con que se los mida.


Siempre depende de cuánto es el básico de un trabajador, para corroborar el verdadero efecto del incremento salarial. Evidentemente, a salarios más bajos, mayor debería ser el incremento.
Los empleadores de las escuelas privadas no tienen que estar ajenos a la evolución del salario de maestros y profesores cordobeses, ya que ellos son responsables de pagarlo (más allá de que sus escuelas reciban o no aporte estatal).


Esperamos que se cumpla la promesa del gobernador de la Provincia de que los docentes cordobeses sean los mejor pagos del país.


La respuesta la tienen el propio Gobierno y los empleadores de las escuelas privadas.


Nota publicada en La Voz del Interior el lunes 13 de febrero de 2012.
Link: http://www.lavoz.com.ar/opinion/porcentajes-porcentajes

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